La Agencia Nacional de Minería abrió la etapa de contraofertas para un bloque estratégico y amplió las oportunidades de inversión en cobre, oro y minerales polimetálicos.
La Agencia Nacional de Minería abrió una nueva etapa para los proyectos de cobre, oro y polimetálicos en Colombia, al habilitar la presentación de contraofertas dentro del proceso de selección objetiva del bloque AEM 39.
Los participantes habilitados podrán presentar sus propuestas entre el 29 de julio y el 20 de agosto de 2026 por medio de la plataforma ANNA Minería. La entidad evaluará las contraofertas frente a la propuesta considerada hábil y seleccionará la mejor para avanzar a la fase denominada oportunidad de mejora.
El procedimiento busca identificar la propuesta más favorable para adjudicar un Contrato Especial de Exploración y Explotación en un Área de Reserva Estratégica Minera con potencial para cobre, oro y minerales asociados, derivados o concentrados.
¿Qué implica la nueva etapa de la ANM?
La apertura de contraofertas permite que otros participantes habilitados mejoren las condiciones técnicas, económicas, sociales o ambientales de la oferta inicial.
La ANM comparará las propuestas recibidas y determinará cuál ofrece mayores beneficios dentro de los criterios establecidos en los términos de referencia. La mejor contraoferta podrá avanzar a una etapa adicional antes de la adjudicación definitiva.
Este mecanismo forma parte del modelo de Rondas Mineras, diseñado para asignar áreas estratégicas mediante procesos competitivos y no únicamente bajo el procedimiento ordinario de solicitud de títulos.
Según la Agencia, el modelo busca fortalecer la transparencia, la seguridad jurídica y la inversión responsable, incorporando estándares ambientales, sociales y de desarrollo territorial.
Colombia amplía su ronda de cobre y oro
La ronda minera fue lanzada inicialmente el 15 de diciembre de 2025 con una oferta de 14 Áreas Estratégicas Mineras ubicadas en Antioquia, Cesar, La Guajira y Tolima.
Estas zonas fueron identificadas por su potencial para cobre, oro y minerales polimetálicos. Posteriormente, la ANM incorporó dos nuevos bloques ubicados en Buriticá, Antioquia, con lo que el proceso pasó a incluir 16 áreas.
La ronda comprende cuatro grandes etapas:
- Reserva de zonas con potencial.
- Delimitación y declaración de Áreas Estratégicas Mineras.
- Habilitación de los interesados.
- Presentación, evaluación y selección de ofertas.
La adjudicación se realiza a través de contratos especiales de exploración y explotación, con compromisos que pueden superar las obligaciones previstas en el régimen ordinario del Código de Minas.
Bloque AEM 39 entra en competencia
El bloque AEM 39 ya contaba con una oferta hábil presentada por Libero Cobre Ltd., de acuerdo con la documentación publicada por la Agencia Nacional de Minería.
La apertura de contraofertas no significa que el bloque haya sido adjudicado. El proceso continúa en evaluación y todavía debe superar las etapas previstas en los términos de referencia.
La convocatoria está limitada a participantes previamente habilitados o habilitados con restricciones que cumplan las condiciones establecidas por la ANM.
La entidad recibirá las propuestas exclusivamente a través de ANNA Minería, su plataforma digital para la gestión de trámites y procesos de selección.
Primeros contratos confirman el avance de las rondas
La nueva etapa fue anunciada después de que la ANM formalizara los primeros cinco contratos derivados de las Rondas Mineras.
Los contratos abarcan proyectos de cobre, oro, polimetálicos y fosfatos dentro de un conjunto de más de 25.000 hectáreas con potencial mineral.
Las empresas seleccionadas fueron Minerales y Procesados del Huila, OP Gold Capital y Carbones San Cayetano.
OP Gold Capital recibió los bloques 1 y 25, localizados en Cesar y La Guajira. El primero tiene una extensión aproximada de 4.440 hectáreas y el segundo, de 675,8 hectáreas.
Carbones San Cayetano obtuvo los bloques 24 y 33 en Antioquia. El bloque 24 se encuentra en Buriticá y tiene una extensión cercana a 321,8 hectáreas, mientras que el bloque 33 abarca alrededor de 1.195 hectáreas en San Roque y Caracolí.
El quinto contrato corresponde a un bloque de fosfatos situado en Yaguará, Huila.
Cobre y oro ganan relevancia estratégica
El cobre se ha convertido en uno de los minerales más importantes para la transición energética debido a su uso en redes eléctricas, energías renovables, vehículos eléctricos y sistemas de almacenamiento.
Colombia se encuentra dentro del cinturón metalogénico del Pacífico y cuenta con diferentes zonas prospectivas para depósitos de cobre, incluyendo áreas en las cordilleras Central y Occidental.
El oro continúa siendo uno de los principales productos mineros del país y una fuente de exportaciones, empleo e ingresos regionales.
La combinación de cobre, oro y otros minerales asociados permite que las nuevas rondas tengan un enfoque polimetálico, lo que puede mejorar la viabilidad económica de los proyectos cuando los depósitos contienen varios elementos aprovechables.
Inversión en exploración muestra señales de crecimiento
La ANM informó que los anuncios de inversión en exploración de cobre, oro, tungsteno y minerales asociados pasaron de aproximadamente US$17,7 millones en 2024 a US$53,98 millones en 2025.
La entidad considera que, si se mantiene esa tendencia, los proyectos podrían movilizar inversiones cercanas a US$848 millones durante los próximos 20 años. Estas cifras corresponden a anuncios y proyecciones del sector, por lo que no representan recursos ya ejecutados.
La apertura de nuevos bloques busca convertir parte de ese interés en contratos con compromisos verificables de exploración, inversión, gestión ambiental y relacionamiento territorial.
Más exigencias ambientales y sociales
Las Áreas Estratégicas Mineras no se adjudican únicamente con base en el valor económico de las propuestas.
El modelo considera información geocientífica, diagnósticos socioambientales, caracterizaciones municipales, procesos de coordinación con autoridades territoriales y, cuando corresponde, análisis sobre la procedencia de consultas previas.
La ANM sostiene que las rondas fueron estructuradas para ofrecer reglas claras y condiciones previamente concertadas con los territorios.
No obstante, los contratos mineros no reemplazan las licencias ambientales ni las demás autorizaciones requeridas para desarrollar actividades de exploración avanzada o explotación.
Las empresas adjudicatarias deberán completar los procedimientos ambientales, sociales y técnicos aplicables antes de avanzar en la ejecución de sus proyectos.
Oportunidades y desafíos para el sector minero
La apertura de la etapa de contraofertas puede aumentar la competencia entre inversionistas y mejorar las condiciones ofrecidas al Estado.
También puede generar nuevas oportunidades para proveedores, firmas de ingeniería, consultoras ambientales, empresas de perforación y comunidades ubicadas en las áreas de influencia.
Sin embargo, los proyectos deberán enfrentar desafíos como la disponibilidad de infraestructura, la relación con las comunidades, los tiempos de licenciamiento, la seguridad territorial y la volatilidad de los precios internacionales.
La coordinación entre las autoridades mineras, ambientales y territoriales será determinante para evitar conflictos y garantizar que las decisiones sobre el subsuelo sean compatibles con el ordenamiento del territorio.
Una nueva fase para los minerales estratégicos
La apertura de contraofertas para el bloque AEM 39 confirma que las Rondas Mineras están pasando de la etapa de estructuración a procesos concretos de competencia y adjudicación.
Con 16 bloques ofertados y cinco contratos ya formalizados, la ANM busca consolidar un nuevo sistema para desarrollar proyectos de cobre, oro y polimetálicos bajo criterios de selección objetiva.
El impacto real del modelo dependerá de la capacidad de los adjudicatarios para transformar el potencial geológico en proyectos técnica, ambiental y socialmente viables.